Nunca había visto a la muerte tan cerca...y sin embargo no fue a mí a quien visitó ese día. Estaba al lado de Lola con un semblante gris y poco amable, invasiva, despreciable. Supongo que la muerte misma estaba cansada de la dura pelea que había mantenido contra la resistencia y voluntad de Lola, había muchos años de vida que quizá le pesaban entre las manos para llevársela tan rápido como desearía.
Esa tarde me olvidé por completo de sonreír, el dolor en que se revolcaba mi abue me llenó de impotencia, de limitación humana, de intranquilidad. Sólo podía tomar su carita entre mis manos y llenarla de besos, hablarle al oído para recordarle todas esas cosas buenas que solíamos hacer, compartir y que cada una conservaba en el corazón. Nada me pesó tanto como sentir sus manos débiles, ver sus ojos cansados tras horas sin sueño, su piel con marcas del dolor, y yo con la única posibilidad de resignarme al ciclo de la vida.
Supe en algún momento de mi infancia que Lola y todos los que quiero y no quiero- tendrían un final en esta vida o en esta tierra, se presentaría tarde o temprano, ahora quiero suponer que fue en un buen momento justo cuando comienzo a entender que las cosas no suceden tal como uno quiere y espera. Pero finalmente se es vulnerable y terriblemente inexperto para enfrentar la fuerza con que la muerte se arroja contra los que están a nuestro alrededor. Ésta sea quizá la razón por la que me cuesta todavía creer que mi Lola no estará del otro lado del teléfono, que no estará preparándose para celebrar su próximo cumpleaños con el ánimo de toda la vida, y que este día de muertos será ella la protagonista y no un espectador más en la ofrenda de la casa.
31 octubre 2011
16 septiembre 2011
Tuya
Lo sabes, o tal vez no, me tienes completa. Sucede día con día cuando te veo llegar, cuando pasas las manos sobre mi cabello y cuando me regalas un abrazo. Te cuelas libremente entre mis sueños e ideas, pones tu huella sin permiso y sin oposición. Advinas las causas de mi sonrisa y consigues pintarla cada que lo deseas.
Te tomas el tiempo de observar y escuchar lo que está pasando alrededor, comienzas a descifrar mis reacciones. Sabes encender mi entusiasmo aun si no lo he perdido, lo alimentas con esa forma tan especial de expresarme lo que sientes, lo que buscas en la vida, la nuestra.
No he dejado de ser mía, con todo y eso ya estoy siendo tan tuya. Me vas descubriendo, incluso en puntos que ni yo misma podría haber notado. Rodeas mi miedo para alejarlo e insistes en darme la confianza que necesito para seguir adelante. Qué gratitud por tenerte tan cerca, en cada momento, en cada imagen de esperanza, en los pasos hacia el futuro, en esta historia. Y con la convicción de ser parte de tus días, con todo lo que soy, con todo para ti.
Hoy también te amo.
Te tomas el tiempo de observar y escuchar lo que está pasando alrededor, comienzas a descifrar mis reacciones. Sabes encender mi entusiasmo aun si no lo he perdido, lo alimentas con esa forma tan especial de expresarme lo que sientes, lo que buscas en la vida, la nuestra.
No he dejado de ser mía, con todo y eso ya estoy siendo tan tuya. Me vas descubriendo, incluso en puntos que ni yo misma podría haber notado. Rodeas mi miedo para alejarlo e insistes en darme la confianza que necesito para seguir adelante. Qué gratitud por tenerte tan cerca, en cada momento, en cada imagen de esperanza, en los pasos hacia el futuro, en esta historia. Y con la convicción de ser parte de tus días, con todo lo que soy, con todo para ti.
Hoy también te amo.
12 julio 2011
YA
Hoy tengo ganas de llorar...y también de mandar muchas cosas a la chingada.
Renunciar a mi trabajo, mandar a volar los kilos que me hacen ver y sentir gorda, olvidar que el trabajo debe ser un sacrificio, dejar atrás todo lo que no hice y comenzar a hacer lo que quiero ahora. Romper hojas y cartitas de compañeros de clase que jamás serán tus amigos, enviar por un caño mi inseguridad y poner en la basura mi flojera.
Y ahora quiero correr todos los días para sentirme libre, despertarme todas las mañanas con la firme idea de que será un día productivo, sentirme delgada, darme más tiempo para leer, practicar danza mexicana, hacer un trabajo digno y apasionante, actuar en teatro los fines de semana, planear pequeños viajes a los pueblos, desayunar con mis papás, tener retos en mi labor profesional, pintar mis cuadros, regresar a clases de música, pintar muchas caritas felices, y sobre todo quiero amar, amarme mucho, amar a mi familia, amar a mi cómplice, amar lo que hago, amar lo que siento, lo que digo, lo que soy, lo que aprendo, amar lo que quiero, amar mis sueños, amar a mis amigos, amar esta vida, amar.
Renunciar a mi trabajo, mandar a volar los kilos que me hacen ver y sentir gorda, olvidar que el trabajo debe ser un sacrificio, dejar atrás todo lo que no hice y comenzar a hacer lo que quiero ahora. Romper hojas y cartitas de compañeros de clase que jamás serán tus amigos, enviar por un caño mi inseguridad y poner en la basura mi flojera.
Y ahora quiero correr todos los días para sentirme libre, despertarme todas las mañanas con la firme idea de que será un día productivo, sentirme delgada, darme más tiempo para leer, practicar danza mexicana, hacer un trabajo digno y apasionante, actuar en teatro los fines de semana, planear pequeños viajes a los pueblos, desayunar con mis papás, tener retos en mi labor profesional, pintar mis cuadros, regresar a clases de música, pintar muchas caritas felices, y sobre todo quiero amar, amarme mucho, amar a mi familia, amar a mi cómplice, amar lo que hago, amar lo que siento, lo que digo, lo que soy, lo que aprendo, amar lo que quiero, amar mis sueños, amar a mis amigos, amar esta vida, amar.
24 mayo 2011
Ahora hacemos un camino
Aquí hace falta una imagen...
...pero pronto estará plasmada para marcar el inicio de nuestro camino.
...pero pronto estará plasmada para marcar el inicio de nuestro camino.
23 mayo 2011
Felices pequeñeces
Esa facilidad para sorprenderse parece que se extingue con la edad, es cierto. Pero también es cierto que tal capacidad se mantiene mientras queramos estar expuestos a los pequeños rasgos de la cotidianidad para que éstos nos roben una risa, un grito, un suspiro, un asombro. Qué importa si los demás dicen que soy una simplona o una niña por la tendencia a quedar boquiabierta con "cualquier" cosa, a mí la edad no me hace menos vulnerable a la felicidad.
13 abril 2011
En este momento y en este espacio
Y con todo y lo feo o malo que sucede en México hay algo hermoso en la vida: tú. Ya lo decías: "recordaremos que fuimos jóvenes y conocimos el amor", es tan cierto.
Por eso estoy a la una de la mañana tecleando dos que tres cosas sobre nosotros en un intento por asegurar que la vida vale la pena en este momento, en este espacio, en esta coincidencia.
Te quiero, hoy.
Por eso estoy a la una de la mañana tecleando dos que tres cosas sobre nosotros en un intento por asegurar que la vida vale la pena en este momento, en este espacio, en esta coincidencia.
Te quiero, hoy.
22 marzo 2011
Me puse feliz
Hoy me puse feliz de verte...10 minutos lograron pintar una sonrisa para toda la noche. Me dan risa mis nervios de niña de secundaria cuando estamos juntos, me pone de buenas saber que te quiero, me gusta pensar que te gusto, me da ternura recordar ese momento que ya habíamos hecho nuestro...sin saber que uno y el otro lo tenía tan presente.
Hoy me puse feliz por quererte desde hace un buen rato, más todavía porque es sólo el inicio. :)
Sin duda sabes cómo ser la cereza del pastel... ¡Te quiero!
Hoy me puse feliz por quererte desde hace un buen rato, más todavía porque es sólo el inicio. :)
Sin duda sabes cómo ser la cereza del pastel... ¡Te quiero!
22 diciembre 2010
Para ponerse de pie
Es raro darse cuenta de la fortaleza que puede tener alguien cuando está en la recta final. Me pregunto si es por valor y deseo de seguir pisando el suelo, o es el temor dejar de hacerlo. Cualquiera que sea me sigue dejando sorprendida esa fase de enfrentar lo que venga a los 80 años de edad...aunque sería preciso destacar que a esa edad no hay mucho a que tenerle miedo, según yo. Pero regresando a la idea principal sólo quiero mencionar cómo es que mi abue pone en marcha lo que cree y lo que dice, ejemplo de congruencia mayor no he visto. Puesta en marcha hacia el hospital, cinco días de la semana, acude para ser víctima de cientos de descargas de radiaciones en algunas zonas de su cuerpo, como “cuchillos fríos”, dice, que atraviesan hasta su aura.
Es cierto, se lamenta, y con todo y eso tiene la idea de continuar siendo un experimento más de la medicina contemporánea. Según esto podrá mejorar conforme la terapia avance, aunque admito creer que el poder de sugestión de Lola es más grande que esa máquina de vibraciones, luces y sonidos que la ultraja; seguramente esa es la cura. Y me da gusto verla así de tranquila, tan cotidiana, tan sí misma, con un aire de indiferencia a juzgar de bueno o malo lo que le presenta la vida. Me extraña, me sorprende su capacidad de pararse frente al día de hoy –y hasta que ella o el tiempo quieran- para vivir las horas venideras, pisando el sueño aun en la recta final.
¡Vamos! Qué dieran muchos, incluso yo, por tener el valor de pararme en cualquier día con la misma indiferencia de si es bueno o malo lo que venga, sólo con la postura de vivir las cosas, vivirlas y nada más.
Es cierto, se lamenta, y con todo y eso tiene la idea de continuar siendo un experimento más de la medicina contemporánea. Según esto podrá mejorar conforme la terapia avance, aunque admito creer que el poder de sugestión de Lola es más grande que esa máquina de vibraciones, luces y sonidos que la ultraja; seguramente esa es la cura. Y me da gusto verla así de tranquila, tan cotidiana, tan sí misma, con un aire de indiferencia a juzgar de bueno o malo lo que le presenta la vida. Me extraña, me sorprende su capacidad de pararse frente al día de hoy –y hasta que ella o el tiempo quieran- para vivir las horas venideras, pisando el sueño aun en la recta final.
¡Vamos! Qué dieran muchos, incluso yo, por tener el valor de pararme en cualquier día con la misma indiferencia de si es bueno o malo lo que venga, sólo con la postura de vivir las cosas, vivirlas y nada más.
17 octubre 2010
Tengo miedo de dormir
Hay muchas veces en que me da miedo dormir. Me sorprendo en las horas de la madrugada, acostada sobre la cama con un sinfín de ideas puestas en el techo, metida entre cuatro paredes que albergan la estática de los muebles, la amarillenta luz, una ligera capa de polvo entre los libros y el constante ruido de un insecto entre tanto silencio.
La soledad que descansa sobre mi pecho respira en sintonía conmigo, y es la única que se queda ojiabierta en resistencia a conciliar el sueño. Las cobijas han de quedarse todavía largo rato en espera de tocarme, porque el miedo a dormir resulta mayor que el cansancio que pueda sentir.
En estas horas es cuendo se desencadena una extraña necesidad por expresar con todos los sentidos aquella latente serie de palabras que retumban en la cabeza. Pero todos -o casi todos- se encuentran durmiendo para entonces, y no hallo a quien poder abrazar con la voz, con la simple y sencilla voz.
Me da miedo dormir porque puede que acabe todo -o comience nada- en ese momento de cerrar los ojos, que no exista alquien a quien regalarle un "te quiero", u otorgarle ese último abrazo, o simplemente dejarle los mejores deseos para el siguiente día. Me da miedo dormir, estando con la soledad por encima de mí, enterrada entre mis manos, en el cuerpo, gastanado los minutos de mi vida, robándose de mi boca la última palabra, el último te quiero.
La soledad que descansa sobre mi pecho respira en sintonía conmigo, y es la única que se queda ojiabierta en resistencia a conciliar el sueño. Las cobijas han de quedarse todavía largo rato en espera de tocarme, porque el miedo a dormir resulta mayor que el cansancio que pueda sentir.
En estas horas es cuendo se desencadena una extraña necesidad por expresar con todos los sentidos aquella latente serie de palabras que retumban en la cabeza. Pero todos -o casi todos- se encuentran durmiendo para entonces, y no hallo a quien poder abrazar con la voz, con la simple y sencilla voz.
Me da miedo dormir porque puede que acabe todo -o comience nada- en ese momento de cerrar los ojos, que no exista alquien a quien regalarle un "te quiero", u otorgarle ese último abrazo, o simplemente dejarle los mejores deseos para el siguiente día. Me da miedo dormir, estando con la soledad por encima de mí, enterrada entre mis manos, en el cuerpo, gastanado los minutos de mi vida, robándose de mi boca la última palabra, el último te quiero.
11 octubre 2010
Estática
Otra vez desnuda sobre la cama, resignada a la nostalgia de la noche, con el frío del viento, un grillo que no cesa en el silencio y el extraño aroma a sal húmeda sobre mi almohada.
09 agosto 2010
En quietud
Cuando releo este lugar pienso en la posibilidad de darle un giro al tono que lo describe, sólo que regreso al punto de que esa es su esencia y no soy quién para quitárselo por un simple arrebato. Por eso sólo quise remembrar que las historias aquí trazadas van marcando también la vida, y eso tampoco es algo que se pueda borrar. Ya han pasado unos meses en que dejé cierta calma para estos lares. Sin embargo, hoy retomo el camino para darle cierto seguimiento con los fragmentos del corazón.
Hoy...me siento con el corazón en cierta quietud. Su fragilidad se ha atenuado un poco más, como pasa cada vez que se te hiere el alma. No por eso es menos sensible, sólo menos frágil. Ahora está en silencio, con esa parte de alivio a sí mismo y a mí también, un espacio para estar en completa compañía él y yo. Respiro, cierro los ojos, me dispongo a dormir...y la quietud en el pecho es inmensa. Después de un rato se me cuela la enorme necesidad de tocar esa delicada sensación del abrazo...y convoco a las lágrimas para satisfacer esa ansiedad. No es tristeza, es añoranza. No es ausencia, es resguardo. No es miedo, es la falta en mi corazón de hacer las cosas para su bien.
Hoy...me siento con el corazón en cierta quietud. Su fragilidad se ha atenuado un poco más, como pasa cada vez que se te hiere el alma. No por eso es menos sensible, sólo menos frágil. Ahora está en silencio, con esa parte de alivio a sí mismo y a mí también, un espacio para estar en completa compañía él y yo. Respiro, cierro los ojos, me dispongo a dormir...y la quietud en el pecho es inmensa. Después de un rato se me cuela la enorme necesidad de tocar esa delicada sensación del abrazo...y convoco a las lágrimas para satisfacer esa ansiedad. No es tristeza, es añoranza. No es ausencia, es resguardo. No es miedo, es la falta en mi corazón de hacer las cosas para su bien.
19 mayo 2010
Ese alguien...
Un día conocí a alguien de un modo peculiar. Ese alguien comenzó a conocerme, a quererme...yo tenía miedo y sólo pude conocer y no querer. Ese alguien quiso ser parte de mi vida, yo no pude aceptar eso porque tampoco tenía mucho qué ofrecer. En esos días descubrí magia en los momentos que coincidieron nuestros pasos, entonces conocí más a ese alguien y comencé a querer. Para entonces ese alguien ya no quiso ser parte de mi vida, pero yo ya no podía dejar de querer. Durante más días estuvimos cerca, pero nunca tanto como para estallar juntos en la vida...y quizá sea por eso que las cosas no estuvieron a mi favor. Un día ese alguien tuvo que partir, yo me quede queriendo y tuve miedo otra vez. Le seguí la huella a ese alguien y fuimos parte de nuestras vidas sin estar juntos. Vivimos 27 días cerca...27 días entre querer, temer, hacer, creer, crecer. Para otro día yo regresé con las manos extrañas. Ese alguien se quedo con las manos...llenas o vacías, no lo sé. Un día me di cuenta de que querer y no tener es más pesado que tener y no querer. Aprendí que ese alguien tiene algo que yo poseo, pero tiene más cosas que no poseo...porque además no se pueden ver. Otro día día simplemente me cansé de creer, y no de querer precisamente. Ese día decidí dentener nuestra historia, ponerme reordenar mi sentido de la vida. No lo dejé, no me dejó, sólo dejamos de estar juntos...mejor dicho, dejamos de estar cerca. Ese alguien se quedó ahi dentro de mis letras. Yo me puse a leer esas letras. Me encontré con ese alguien y decidí ponerlo en una sola hoja. El resto del libro todavía me falta por leer...
01 mayo 2010
No sé qué...
Lola tiene cáncer y no sé qué pensar. En algún momento me hice a la idea de que eso era un hecho, justo antes de que se lo diagnosticaran; ahora es distinto, no sólo es mi idea. Un papel bastó para saber esta noticia, unas líneas médicas, algo tan grande en tan poco espacio y en tan pocas letras. No sé qué sentir. Guardo silencio e imagino a mi abue entrando a mi recámara como acostumbra siempre, diciendo en voz baja y chistosa algún tipo de oración imperativa: ya duérmete. Acaricia sus labios y su lengua los moja rápidamente, sus manos son rígidas por la extraña e inoportuna artritis que las envuelve, su cabello en blanco es parecido al de mis muñecas…vulnerable y muy delgado. Ella entera se mueve bajo su propio pie y, mejor aún, bajo sus propias ideas y deseos. Tiene esa tendencia a reírse conmigo por estupideces, de contarme su pasado y de llenarme de consejos. Mientras me habla sus ojos expresan emociones que sólo ella ha podido experimentar en su larga vida, casi nunca se queja y por el contrario prefiere mandarnos a la chingada de la manera más atinada y menos molesta para uno. Ella es tan auténtica y radiante que poco puedo imitarle a esta edad. No sé qué decir. Sólo dejo derramar una lágrima en este cuarto, pensando en que aquel ser de brazos cálidos simplemente está enfermo y en mis manos no hay mucho qué hacer al respecto. Derramo una lágrima más. La serie de cosas que hemos hecho juntas pasan por mi mente uno a uno, somos cómplices de nuestros secretos, de nuestra relación única y transparente. Y siento que los dedos de las manos no me alcanzan para enumerar lo que hemos compartido, las letras no son suficientes para agradecer lo mucho que me ha enseñado. Entonces comienzo a llorar… porque un día simplemente dejará de estar aquí parada en mi cuarto, viendo que escribo –como hoy, a media noche- y pidiéndome que vaya a dormir.
22 abril 2010
Mis últimas líneas para ti
Siendo sincera no estuviste día y noche en mi pensamiento. El propósito era precisamente dejar de pensarte así, tan constante e insistente. Sin embargo eso no evitó escribirte unas cuantas líneas más…cuales no sé si algún día leas, si valorarías tenerlas, incluso si te interese conocerlas. Están aquí para ti y por ti, indudablemente con la intensidad de siempre y con la promesa de encerrarse ya pronto en algún libro. Se están plasmando aquí para atrapar tu aliento y todo aquello que se te parezca, buscarán la forma más exacta de describirte y envolverte para guardarte de una vez por todas en la memoria.
Por eso hoy pregunté por ti al cielo, te dibujé en las líneas de mi cuerpo, te besé con los ojos vendados y te abracé en el silencio. Entonces sé que estás bien, caminando entre uno y otro riesgo u obstáculo, pero caminando. Decidí entonces tomar esa imagen tuya y doblarla en varias partes junto a la serie de cosas que compartimos y dimos vida, la puse en un sobre y lo enterré ahí, al cerrar la contra portada del libro que escribimos juntos.
Hoy está ahí el libro, cerrado y en silencio, inmóvil y siendo parte de la vida misma… Tú estás en él, no hay duda. Sólo que ahora toca el turno de dar descanso a las líneas que te hablaron durante algún tiempo y hacerlas callar siempre.
Hasta siempre… Chocolate.
Por eso hoy pregunté por ti al cielo, te dibujé en las líneas de mi cuerpo, te besé con los ojos vendados y te abracé en el silencio. Entonces sé que estás bien, caminando entre uno y otro riesgo u obstáculo, pero caminando. Decidí entonces tomar esa imagen tuya y doblarla en varias partes junto a la serie de cosas que compartimos y dimos vida, la puse en un sobre y lo enterré ahí, al cerrar la contra portada del libro que escribimos juntos.
Hoy está ahí el libro, cerrado y en silencio, inmóvil y siendo parte de la vida misma… Tú estás en él, no hay duda. Sólo que ahora toca el turno de dar descanso a las líneas que te hablaron durante algún tiempo y hacerlas callar siempre.
Hasta siempre… Chocolate.
17 abril 2010
Una respuesta para algunas preguntas
¿Podrías creer que todo lo que vivimos e hicimos simplemente se quedará en papeles, fotografías y recuerdos? ¿Crees que será tan fácil dejar a un lado la constante presencia de tu nombre, tu voz y tu cuerpo? ¿Cómo puedes imaginar que haré para no esperarte si es la primera vez que me confieso realmente atrapada en algo llamado querer? Permíteme que responda por mí y no por ti precisamente.
Sí, todo aquello que vivimos e hicimos lo dejaré en papeles, fotografías y recuerdos. Todo en la vida tiene su importancia para comprender la historia personal, por ende serán puntos de experiencia y aprendizaje que dejan lo suyo en la mía. No por eso significa que viviré atada a ellos o me someta a repetirlos.
No, las cosas fáciles generalmente son las que menos cambios generan en la vida. Si bien tuviste un papel fuerte y protagónico en mi vida, también es cierto que para que dejes de serlo habrá requerido de un esfuerzo considerable de mi parte, cosa difícil. Por eso creo que aquello que no te mata te hace más fuerte. Estoy convencida de que todavía no moriré.
Tomaré las riendas de la vida como debí hacerlo en su momento, tener por lema: espera por ti, por nadie más. Estoy viviendo al día, como vulgarmente se dice, sin menospreciar la sabiduría del tiempo. Absolutamente todo pasa en la vida, lo bueno, lo malo, lo mejor y también lo peor. Todo… así que esta etapa también pasará…simplemente porque hay una vida que me espera, a ella hay que darle cuentas
Sí, todo aquello que vivimos e hicimos lo dejaré en papeles, fotografías y recuerdos. Todo en la vida tiene su importancia para comprender la historia personal, por ende serán puntos de experiencia y aprendizaje que dejan lo suyo en la mía. No por eso significa que viviré atada a ellos o me someta a repetirlos.
No, las cosas fáciles generalmente son las que menos cambios generan en la vida. Si bien tuviste un papel fuerte y protagónico en mi vida, también es cierto que para que dejes de serlo habrá requerido de un esfuerzo considerable de mi parte, cosa difícil. Por eso creo que aquello que no te mata te hace más fuerte. Estoy convencida de que todavía no moriré.
Tomaré las riendas de la vida como debí hacerlo en su momento, tener por lema: espera por ti, por nadie más. Estoy viviendo al día, como vulgarmente se dice, sin menospreciar la sabiduría del tiempo. Absolutamente todo pasa en la vida, lo bueno, lo malo, lo mejor y también lo peor. Todo… así que esta etapa también pasará…simplemente porque hay una vida que me espera, a ella hay que darle cuentas
06 abril 2010
Adios
Nunca hay una manera para decir adiós, no existen las palabras adecuadas ni el lugar indicado, mucho menos el momento preciso. Pero a veces hay que hacerlo con todo y lo mucho que nos pese hacerlo. No sé si tengo que llorar o solamente meterme bajo las cobijas por largas horas para no sentir. No sé si será pronto el día que me harte de sentirme triste, no sé si pueda olvidar las cosas, no sé qué sucederá cuando mañana amanezca.
27 noviembre 2009
¡Hasta la madre!
¿Cuánto tiempo más tendrá que pasar para que cambie esto? Sabiendo perfectamente la inexistente garantía de que siga viva para mañana, aún así no logro tomar fuera y mis pies hacia un destino específico. Me robo el tiempo a mí misma entre la maldita depresión, me ahogo, me castigo y sólo termino llorando…maldita ignorancia que nos revuelve entre sus telas oscuras. No me puedo permitir seguir en una vida así de vacía, tan simple y sin magia, inconforme, solitaria, aislada. Quiero salir y gritar que puedo vivir como me venga en gana, que las cosas serán en ocasiones complicadas pero mías a fin de cuentas. Quiero dejar de hundirme en un barco tan grande cuyas anclas no ayudan sino que estancan, olvidarme de complejos, prejuicios y tomar una pequeña balsa y lanzarme a la mar. Sentir la alta marea y las olas también en paz, procurar mi bienestar lejos de las telarañas, lejos de la apatía, el conformismo y la mediocridad. Pero… ¿cómo diablos lo hago? A veces creo que lo único que debo hacer dejarme llevar en la corriente y no pensar más en aquello que me mueve, otras más creo que lo esencial es mantener presente a la memoria y recordar que uno está sólo en este mundo, que esta vida se traza únicamente para sí mismo y que el resto de los pasajeros son eso: ¡pasajeros!
12 octubre 2009
Una deambulante idea
Se está haciendo más largo de lo que pensaba...el tiempo se vuelve más tedioso, más frágil, más fácil de hacerse polvo entre mis dedos. No es mi propósito envolverte en una página, y aún así parece que poco a poco esa página está dando la vuelta por sí misma con el paso de los días. Mera intuición, mera sensación, mera deambulante idea de dejarte ahí...justo donde estás.
17 septiembre 2009
A la mujer de mi vida
Quiero dar un aplauso a la mujer de mi vida. Su paciencia ejemplar en las noches de fastidiosa enfermedad, su ímpetu para hacerme caminar, su rigor ante la vida para demostrar que su sexo no es debilidad. Quiero hacer alabanza por los ratos libres que me brinda, por los logros que día a día obtiene, por los errores que la hacen única, por los cálidos gritos de esperanza.
Gracias a la mujer de mi vida por darme tanto, por darme la fe en un trozo de su voz. Gracias por todo, Elizabeth.
Gracias a la mujer de mi vida por darme tanto, por darme la fe en un trozo de su voz. Gracias por todo, Elizabeth.
16 septiembre 2009
Una tarde
Quise en algún momento dar vida a una crónica de la tarde en Coyoacán pero me fue complicado ver los laberintos de este lugar vacíos de tí. Es verdad que la gente sigue pisando en abundancia este sitio, que las creaciones artísitcas tocan sutilmente cada uno de sus contornos, que los colores, olores y ruidos son únicos y característicos...y es verdad que tu risa y tu andar también le daban otro sentido.
Serían las cuatro de la tarde cuando me acerqué a la concentración de personas, encontré de suerte una banquilla libre y entonces me senté a observar. Pocos son los que hacen eso: sentarse para dejarse hipnotizar. Busqué entonces la forma de relatar un típico 15 de septiembre...y me ganó la tristeza de no tenerte a un lado para sonreírte, para tomarnos una fotografía, para buscar un nuevo lugar por caminar, no tener tus dedos entre mis manos.
Me dediqué esa tarde a ver a los demás con un dinamismo impresionante; entre los pasos de la gente pude encontrar recuerdos, muchos recuerdos...y a lo poco -o mucho- que pude darle vida fue a esto, y a la cantidad de sueños que quisiera hacer contigo cuando estemos juntos en nuestro sitio de nuevo.
Serían las cuatro de la tarde cuando me acerqué a la concentración de personas, encontré de suerte una banquilla libre y entonces me senté a observar. Pocos son los que hacen eso: sentarse para dejarse hipnotizar. Busqué entonces la forma de relatar un típico 15 de septiembre...y me ganó la tristeza de no tenerte a un lado para sonreírte, para tomarnos una fotografía, para buscar un nuevo lugar por caminar, no tener tus dedos entre mis manos.
Me dediqué esa tarde a ver a los demás con un dinamismo impresionante; entre los pasos de la gente pude encontrar recuerdos, muchos recuerdos...y a lo poco -o mucho- que pude darle vida fue a esto, y a la cantidad de sueños que quisiera hacer contigo cuando estemos juntos en nuestro sitio de nuevo.
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... y entonces buscamos un camino.